¿Quiénes deberían acudir a una valoración médica antes de empezar a practicar deporte de alta intensidad?
Toda persona que quiera realizar deporte de alta intensidad debería tener una evaluación previa. Esta incluye una historia clínica, un examen físico completo y la revisión de los antecedentes personales y familiares.
Los antecedentes son especialmente importantes porque permiten conocer si existen situaciones familiares relacionadas con enfermedades cardiovasculares o casos de muerte súbita.
Además, dentro de la evaluación se encuentra el electrocardiograma y, dependiendo de las condiciones que se encuentren durante la valoración, el especialista puede solicitar otros exámenes que permitan conocer con mayor detalle la salud cardiovascular de la persona.
¿Qué señales nos envía el cuerpo durante el ejercicio y que indican que debemos parar?
Es fundamental reconocer los síntomas que pueden representar una señal de alerta.
Entre ellos está el dolor en el pecho durante la actividad física, el desmayo o síncope durante el ejercicio y la presencia de palpitaciones fuera de lo normal, especialmente cuando son molestas o persisten después de detener la actividad.
También debemos prestar atención cuando se presenta una disminución evidente del rendimiento físico, es decir, cuando nuestra capacidad para realizar una actividad empieza a reducirse de manera notoria.
Ante estas señales, lo recomendable es detener la actividad física y consultar con un especialista.
¿Cuáles son los errores más comunes que cometen las personas antes, durante o después de una competencia?
Uno de los principales errores es no realizar un chequeo previo y desconocer en qué estado de salud nos encontramos antes de realizar una actividad de alta intensidad.
Otro error es no reconocer las señales que nos da el cuerpo. Muchas veces, antes de que ocurra un evento grave, pueden presentarse síntomas que no debemos ignorar.
También es importante evitar el uso de suplementos, medicamentos o sustancias no autorizadas o sin supervisión médica con el objetivo de mejorar el rendimiento.
A esto se suma descuidar aspectos fundamentales como el descanso, la alimentación y el sueño. El consumo de alcohol o sustancias psicoactivas antes de una competencia también puede afectar el organismo y el rendimiento físico.